Boca Juniors no descansa en su intento por resarcir el daño sufrido por lo que consideran una final de Copa Libertadores que no debió ser jugada.

Para Boca el partido debió ser confiscado y no mudado a Madrid. Tres meses después lo siguen peleando y esperan por la resolución del Tribunal Arbitral Superior en Suiza.

Mientras tanto Marcelo Gallardo, DT de River y Rodolfo D’Onofrio su presidente, se ríen del proceso adelantado por Boca y que iniciaron desde antes del segundo partido que terminó jugandose en Europa.

Boca reclama la desclasificación de River, resarcimientos económicos equivalentes al premio del campeón de Libertadores y lo que pudo haber recibido por participar en el Mundial de Clubes, tal como lo señala el diario Olé.

En River les causa gracia. D’Onofrio por ejemplo, considera que si el TAS le diera la razón a Boca, sentencia inapelable por cierto, “nos reiríamos 27 mil años seguidos”, mientras Gallardo en una conferencia de prensa jugó con palabras: “EsTAS igual que hace tres meses, je”.