Últimamente ha sido tema central de debate y discusión en redes sociales, o por lo menos en el nicho que rodea al fútbol venezolano, los constantes desaciertos y carencias de la Federación Venezolana de Fútbol (FVF) y la LigaFutVE en los últimos campeonatos organizados.

Históricamente, como ha dicho en su columna el excelente profesional y buen amigo Carlos Domingues (http://elestimulo.com/blog/se-va-a-morir-el-futve/), el balompié nacional ha estado inmerso en problemas que lo han afectado directamente como producto, aunque otrora no se tenía esa visión de intentar vender el fútbol como algo consumible y apetecible para el fanático. “La enfermedad parece perpetuarse y no se encuentra la cura”, resalta Carlos, frase que comparto completamente.

La realidad del fútbol criollo está muy ligada a la realidad país. Venezuela atraviesa una aguda crisis y el #futve va a la par. Aquí tenemos uno de los principales temas que se discuten últimamente y que producen mucha incomodidad en quienes ejercen cargos de directivos en los clubes y la FVF, como también en alguna que otra persona que vive de los sueldos que pagan en la Liga. Yo solo me hago una pregunta: ¿Por qué?

¿Por qué tiene que incomodar decir la verdad? ¿Cuál es el miedo? ¿Por qué desprestigiar o intentar silenciar al que alza la voz en contra de algo que se hace mal? Muchos, además, afirman que se trata de una cacería de brujas en contra de los que laboran en el balompié venezolano, resaltando solo lo negativo del panorama y dejando a un lado las cosas buenas. Con la mano en el corazón les digo: no hay nada más alejado de la realidad.

Como trabajador del fútbol nacional que fui por algunos años, sé muy bien que hay gente demasiado valiosa dentro, que de verdad le apasiona lo que hace y que su motor para seguir apostando a esto es simplemente poder disfrutar un partido de fútbol los domingos, o vivir en carne propia un compromiso internacional los días de semana por la noche. Eso siempre será rescatable y de admirar, porque los que trabajamos en esto tenemos un afecto especial por nuestro fútbol y queremos que crezca cada día más.

Ahora bien, esa misma pasión y vocación no nos puede cegar. No todo es color rosa como quieren hacer ver los dirigentes y algunas personas relacionadas directamente con la FVF y con la LigaFutVE. El exponer las falencias de ciertos individuos que quieren sobreponer sus intereses personales, económicos o políticos antes que la integridad del deporte y sus reales protagonistas (jugadores, entrenadores, utileros, árbitros, etc), no significa que seamos “haters de oficio” o “periodistas fanáticos”. Simplemente queremos que las cosas se sepan para que no se sigan cometiendo los mismos errores una y otra vez.

“Muestren las pruebas”, es la frase por excelencia de quienes defienden a capa y espada que todo es una maravilla en el fútbol profesional venezolano, o por lo menos que las cosas no son tan graves como para alarmarse tanto. En lo personal, no hay más pruebas que las que vemos cada día: estadios que no están en condiciones óptimas para la práctica profesional, equipos con deudas a jugadores y personal administrativo (en muchos casos debiendo sumas exorbitantes en dólares), transmisiones de TV que brillan por su ausencia, multipropiedad de equipos, contratos en divisa extranjera en clubes que no juegan competiciones internacionales ni exportan futbolistas (me pregunto, ¿de dónde sale ese dinero?), y un largo etcétera que nos hemos cansado de denunciar por todos los medios cada vez que podemos.

¿Por qué se incomodan al escuchar esto? Si de verdad a esas personas les duele el fútbol venezolano, deberían trabajar para mejorarlo, no para complacer a terceros o hacer negocios. Deberíamos trabajar todos juntos, me ofrezco. Aportemos lo que esté a nuestro alcance. Pero no quieran ser más vivos que el resto, no sigan maquillando la situación y queriendo hacer ver que todo marcha sobre ruedas. Ese es el gran error de muchos.

“Se deben oír las más duras verdades para aprovecharse de ellas y corregir los errores”.

¡Nos leemos!

Adrián Acosta
@AdrianAcosta9